jueves, 10 de noviembre de 2016

Carta de la ANC a Mons. Claudio María Celli, enviado Papal para el Diálogo - 04-11-2016



Caracas, 4 de Noviembre 2016

Su Eminencia
Monseñor
Claudio María Celli
Enviado Papal para el Dialogo en Venezuela
Presente.-

Estimado Monseñor Celli,

Reciba Usted un cordial saludo de parte de la Alianza Nacional Constituyente en la oportunidad de expresarle por su intermedio a la Santa Iglesia Católica nuestro júbilo y satisfacción por el interés de Su Santidad el Papa Francisco de abordar, a través de Usted y Monseñor Emil Paul Tscherrig, Nuncio Apostólico en la República Argentina, como enviados especiales para participar en las discusiones entre el gobierno y la oposición, la grave situación por la que atraviesa nuestro pueblo.

La Alianza Nacional Constituyente es una red nacional de organizaciones de la sociedad civil y líderes ciudadanos independientes,  que actuando organizadamente como depositarios del poder constituyente originario, buscamos una Venezuela mejor  donde impere la Dignidad, la Justicia y la libertad. En este sentido, nos hemos permitido dirigirle una carta a Su Santidad el Papa Francisco, cuyo contenido hacemos de su conocimiento en copia anexa a la presente carta, nuestra visión del problema y el aporte que deseamos realizar, en la aspiración de que nuestra propuesta allí contenida sea tomada en consideración en las discusiones que actualmente se celebran en la Mesa de Diálogo entre el gobierno nacional y la oposición venezolana.

Como bien indica la comunicación al Su Santidad Francisco, nuestro grupo tiene más de una década trabajando en una solución a los problemas estructurales del país, y humildemente creemos que pudiera ser un aporte muy importante para que en Venezuela retornen la paz y la reconciliación entre los venezolanos.

Esperamos poder sostener una entrevista con ustedes como enviados especiales de Su Santidad, quienes desde nuestro conocimiento, están mediando en el Dialogo que en la actualidad está discurriendo en el país.

Agradecemos infinitamente su atención para que esta reunión pueda cristalizarse a la brevedad posible, rogándole una bendición para nuestro pueblo.

Con nuestros mejores deseos,

Ing. Enrique Colmenares Finol​​
Coordinador Nacional de la Alianza Nacional Constituyente

Anexo: Lo indicado

Carta de la ANC al Papa Francisco - 31-10-2016

Caracas, 31 de Octubre 2016

Su Santidad
Papa Francisco
Ciudad del Vaticano.
Presente.-

Santo Padre,  permítame expresarle respetuosamente, a nombre de la Alianza Nacional Constituyente, nuestro júbilo y satisfacción por el interés que ha manifestado Su Santidad en los graves problemas por los que atravesamos los venezolanos, reflejado en la designación de Monseñor Emil Paul Tscherrig, Nuncio Apostólico en la República Argentina, como su enviado especial en Venezuela para ser partícipe en las discusiones del posible dialogo entre la oposición venezolana y el gobierno nacional.

En este sentido, venezolanos integrantes de una organización de la sociedad civil, la Alianza Nacional Constituyente, desea hacer de su conocimiento la posición que en este momento sostenemos en relación al mencionado dialogo gobierno-oposición a los efectos que Su Santidad y su enviado especial Mons. Tscherrig, posean todos los elementos de juicio, y en especial aquellos que atañen a algunas realidades políticas que jugarán un papel determinante en la Venezuela de los próximos años.

La Alianza Nacional Constituyente considera que ante esta profunda y grave crisis que nos afecta a todos y pone en alto riesgo la existencia  de la República, se impone efectivamente un dialogo franco y democrático, pero no un acuerdo entre cúpulas o minorías, responsables de que en reiteradas oportunidades en estos últimos 18 años no han sabido interpretar cabalmente las históricas y masivas manifestaciones de voluntad de cambio de los venezolanos y hayan permitido,  llevar a Venezuela a la caótica situación actual.

Desde nuestra perspectiva, el dialogo que se anuncia no resolverá el perentorio deseo de cambio que reclama nuestro pueblo; se traducirá, solo en un acuerdo de corte electoral para diferir hacia mediados del año 2017, los procesos electorales pendientes en nuestro calendario constitucional y, en consecuencia, no atenderá las expectativas de cambio del régimen que ha secuestrado los derechos constitucionales de los venezolanos.

Ese dialogo autentico y de solución a la crisis que nos avasalla, consideramos, Su Santidad, debe darse acudiendo a la fuente de las leyes que no es otra que el Pueblo Soberano a quien por deber y por derecho como depositarios de la soberanía y del poder originario, de acuerdo a los artículos 5, 7, 70, 347, 348, 349 y 350 constitucionales, le corresponde darse un nuevo país, un nuevo ordenamiento jurídico y una nueva constitución; dialogo que nos convoca a todos desarrollarlo en torno a la mesa de un proceso constituyente originario, que permita traer al presente el futuro que aspiramos para nuestra Venezuela, convocado por iniciativa popular, como lo establece los  Artículos 347 y 348 constitucionales.

No es la primera vez que reiteramos conocer de la preocupación de Su Santidad por la pobreza que sufren nuestros pueblos y las razones que la provocan, en especial aquellas fundamentadas en motivaciones políticas e ideológicas.  Ello nos impulsa a buscar su guía y orientación para encontrarle salidas pacificas a una situación que a todas luces pensamos se acerca aceleradamente a la violencia.

Años de un discurso de odio en nuestro país han dado sus frutos al punto que hoy nuestra sociedad está profundamente dividida. Nunca antes en nuestra historia como pueblo, familias y hermanos se odiaron por razones políticas. No queremos eso para nuestros hijos y las generaciones futuras. Dios en Su infinita sabiduría nos concedió un Santo Padre que conoce profundamente por su apostolado las vicisitudes de la pobreza latinoamericana y las complejidades de su origen, así como la naturaleza propia de nuestros pueblos. Es por eso que recurrimos hoy en nuestra coyuntura a Su palabra orientadora.

Su Santidad, luego de años de estudio y consulta en todo el país hemos presentado  una propuesta ciudadana titulada, “Proyecto País Venezuela Reconciliada Vía Constituyente”, para el cambio de las estructuras políticas y administrativas de Venezuela con el objetivo de a) lograr el reencuentro y reconciliación entre los venezolanos, y b) ejecutar el reordenamiento jurídico necesario para redistribuir constitucionalmente el poder político, legislativo, judicial, educativo, económico, entre todas las regiones de Venezuela con el objetivo general de re institucionalizar al país y lograr la estabilidad política y la paz social.

Para el logro de ese objetivo nosotros, desde la Alianza Nacional Constituyente conformada como una red nacional de organizaciones de la sociedad civil y líderes ciudadanos independientes,  que actuando organizadamente como depositarios del poder constituyente originario, y buscando una Venezuela mejor  donde impere la Dignidad, la Justicia y la libertad, hemos diseñado un mecanismo constitucional avalado por los mejores expertos y constitucionalistas del país para la convocatoria del Constituyente por iniciativa popular, como lo indica el Artículo 348 de la Constitución vigente.

Aunque factores políticos de la oposición han apostado al mecanismo constitucional del Referendo Revocatorio, el gobierno ha trabado esta iniciativa por la vía judicial, creando en el país una situación de extrema gravedad que amenaza la paz y la convivencia entre los venezolanos.

De manera reiterada hemos señalado públicamente que el problema de Venezuela no se resuelve cambiando un Presidente por otro, sino cambiando el modelo sobre el cual se han construido las relaciones políticas, sociales y económicas entre los venezolanos. Y eso es lo que hay que discutir, reencontrándonos y reconciliándonos, en el seno de una Asamblea Nacional Constituyente electa legítimamente, a través de los mecanismos establecidos por el propio pueblo convocante, con participación paritaria del sector Político y de la Sociedad Civil. A ese diseño es al que nos hemos abocado en los últimos años.

Por las consideraciones anteriores nos permitimos solicitarle una audiencia a Su enviado especial en Venezuela, Monseñor Emil Paul Tscherrig, para  que conozca a profundidad nuestro planteamiento acerca de la iniciativa constituyente como la verdadera y última posibilidad de los venezolanos para resolver pacifica, electoral y democráticamente la crisis política que agobia nuestro país, y darle al mismo tiempo una esperanza de un mejor futuro para las próximas generaciones, en la seguridad que su intervención jugará un papel muy importante para la reunificación y reconciliación de los venezolanos. Demás está decirle, Su Santidad que esa reunión la consideramos de carácter privado de la cual no esperamos sino sus luces.

Conocemos la situación geopolítica que enfrenta la Santa Sede, que la ha obligado  sabiamente intervenir en los procesos de paz en el hermano pueblo de Colombia y en la apertura económica del pueblo cubano, y ahora en el de la crisis de Venezuela. Sin embargo la situación de nuestro país no puede estar condicionada a la resultante de esos procesos en los países hermanos habida cuenta de la urgencia humanitaria por la que atraviesa nuestro país. Hacemos nuestras las palabras del Ex Presidente de Bolivia, Jorge Quiroga, cuando expresa, y citamos: “…no se puede pedirle a Venezuela que pase hambre, que se quede sin medicinas, que tenga inflación más alta que Zimbawe, desabastecimiento peor que el de Sudán, criminalidad más alta que la de Siria, y una tiranía dictatorial a nombre de que fluyan los barriles a Cuba por la apertura y que se cobije a las FARC hasta que se tenga paz. Eso, con todo respeto tiene que entenderse que no es sostenible. El Papa dice que recen por mí, yo rezo por que él actúe por Venezuela. Obama dice si se puede, yo le diría se puede apertura en Cuba, sí, se puede tener paz en Colombia, sí, pero solo con democracia en Venezuela…”. Deseamos que efectivamente Su Santidad nos de la oportunidad de escuchar nuestros planteamientos.

Su Santidad, Usted que ha luchado tanto por la reconciliación de los pueblos, denos una luz para que los venezolanos, creyentes y no creyentes, encontremos un camino para lograr esos objetivos de paz y reconciliación, rogándole su bendición para nuestro pueblo, le deseamos el mayor éxito en la delicada misión que le ha tocado asumir.

Con los mejores deseos a Su Santidad,

Ing. Enrique Colmenares Finol​​
Coordinador Nacional de la Alianza Nacional Constituyente

CC:  Mons. Pietro Parolin / Cardenal Secretario de Estado del Vaticano / Mons. Emil Paul Tscherrig y Mons. Claudio María Celli / Enviados Especiales del Papa Francisco en Venezuela / Mons. Jorge Urosa Sabino, Cardenal y Arzobispo de Caracas / Mons. Baltazar Porras Cardozo, Cardenal y Arzobispo de Mérida / Mons. Diego Padrón, Arzobispo de Cumana y Presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela.

sábado, 29 de octubre de 2016

LA ALIANZA NACIONAL CONSTITUYENTE A LA MESA DE LA UNIDAD DEMOCRATICA MUD Y A LOS VENEZOLANOS

Dialogo sí, pero entre los venezolanos

Ante el inminente Dialogo que se realizará entre los representantes de la MUD y el gobierno nacional que en su desesperación de aferrarse al Poder suspendió el proceso Constitucional de Referendo Revocatorio, la Alianza Nacional Constituyente fija su posición como Ciudadanos venezolanos preocupados por el destino del país.

La realidad actual pone de manifiesto una dantesca imagen de un país que se desintegra, donde avanza aceleradamente una tragedia humanitaria en medio de un irreversible proceso de descomposición de las instituciones, empobrecimiento social, endeudamiento, corrupción, inseguridad, con  pérdida de valores y principios y una manifiesta confrontación alentada por  parcialidades en pugna por el poder y no por la búsqueda de una solución integral, profunda y radical del modelo centralista, decadente y hegemónico que durante 200 años ha pautado la existencia de la república, debatida entre gobiernos de militares y caudillos que han accionado para satisfacción  particular y de su entorno y no con visión de bienestar y progreso para las generaciones futuras.

Los venezolanos hemos vuelto a presenciar el 26 de octubre la continua y sistemática disposición del gobierno de hacer uso de la violencia indiscriminada contra una población que en ejercicio de su derecho constitucional de manifestar pacíficamente, para  exigir de los órganos de los poderes públicos el cumplimiento de lo establecido en la C.R.B.V., Capítulo IV, sección segunda , Art. 72, relacionado con la revocabilidad de los cargos de elección popular, incluido el cargo de Presidente de la República, así como también para solicitar cambios en las políticas económicas y sociales que han conducido al colapso general del país y principalmente el cambio del gobierno,  quien ante la manifiesta y multitudinaria expresión de rechazo, busca comprar tiempo negociando un dialogo de la misma manera que lo hicieron el año 2014, cuando 43 jóvenes pusieron su sangre por la libertad de Venezuela.

La Alianza Nacional Constituyente considera que ante esta profunda y grave crisis que nos afecta a todos y pone en grave riesgo la existencia  de la república, se impone efectivamente un dialogo franco y democrático, pero no un acuerdo entre cúpulas o minorías, responsables ambas, de que en reiteradas oportunidades en estos últimos 18 años no hayan sabido interpretar cabalmente las históricas y masivas manifestaciones de voluntad de cambio de los venezolanos y hayan permitido, tanto los unos como los otros,  llevar a Venezuela a la caótica situación actual.

Desde nuestra perspectiva, el dialogo que se anuncia no resolverá el perentorio deseo de cambio que reclama nuestro pueblo; se traducirá, solo en un acuerdo de corte electoral entre cúpulas para diferir hacia mediados del año 2017, los procesos electorales pendientes en nuestro calendario constitucional y, en consecuencia, no atenderá las expectativas de cambio del régimen que ha secuestrado los derechos constitucionales de los venezolanos.

Desde la Alianza  Nacional Constituyente le hemos ofrecido al secretario ejecutivo de la MUD, y sin excepción a toda la dirigencia política de los partidos que la integran, en lo particular, a los actuales aspirantes a la Presidencia de la República, que desde el mismo 6D, se declararon en campaña electoral: Enrique Capriles Radonski y Henry Ramos Allup, nuestra propuesta: Una Solución Constitucional No negociada con factor de poder alguno, la cual permitirá poner fin a la tragedia nacional que  vivimos. La misma, está contemplada en la carta magna vigente, sancionada en 1999 y contenida en los artículos: 5, 7, 70, 347, 348 y 349; el propósito es la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente de carácter Originario, por iniciativa popular, cuyo objeto es propulsar cambios de las estructuras del país, No Solo, el cambio del Presidente de la República, sino, también, cambiar todos los Poderes Públicos: Ejecutivo, Judicial, Electoral, Ciudadano, e inclusive el Poder Legislativo.

Venezuela exige hoy, que antes de  buscar una solución coyuntural, que quite a unos para poner a otros, como pareciera que se está buscando, hay que concertar urgentemente un cambio definitivo y radical de las estructuras y del modelo político vigente, cambio orientado hacia una descentralización efectiva, con autonomías regionales y municipalización fuerte, con transferencia constitucional de competencias que le son propias, hoy cercenadas por el centralismo avasallante y castrante del  desarrollo regional. Un redimensionamiento del estado y de las competencias de todo el funcionariado publico, en razón de lo cual proponemos que el verdadero dialogo que Venezuela necesita es aquel en que todos los venezolanos participemos y nos sintamos interpretados en la legítima necesidad de superar nuestras dificultades, en la esperanza de personas y familias de progresar en paz justicia y libertad,  dialogo transparente y creador de una nueva Venezuela, dialogo enmarcado dentro de un nuevo Proyecto de País y de un proceso de reconciliación con justicia.

Ese dialogo autentico y de solución a la crisis que nos avasalla, tiene que darse en la fuente de las leyes que no es otro que el Pueblo Soberano a quien por deber y por derecho como depositarios de la soberanía y del poder originario, de acuerdo a los artículos 5, 7, 70, 347, 348, 349 y 350 constitucionales, le corresponde darse un nuevo país, un nuevo ordenamiento jurídico y una nueva constitución; dialogo que nos convoca a todos desarrollarlo en torno a la mesa de un proceso constituyente originario, que nos permita traer al presente el futuro que aspiramos para nuestra Venezuela, convocado por iniciativa popular, como lo establece los  Artículos 347 y 348 constitucionales y que no puede ser normado ni codificado por ninguna ley vigente, ni por los poderes constituidos, valga decir CNE, TSJ, Presidente y demás funcionarios de la administración por mandato expreso del Artículo 349 de la constitución y el deber de acatar sus decisiones.

En consecuencia, es al pueblo soberano a quien le corresponde darse los mecanismos constituyentes y supra constitucionales para adelantar este proceso que hoy representa la verdadera solución para Venezuela,  instrumentos estos que ya han sido elaborados por la Alianza Nacional Constituyente y puestos a disposición de los venezolanos.

Convocamos a todos los venezolanos a atender el llamado que la Alianza Nacional Constituyente hace de convocar a una Constituyente de carácter originario por iniciativa popular. Mecanismo constitucional, democrático, electoral plural e incluyente, ignorado manifiestamente por la MUD, pero que todos podemos y debemos activarlo porque es nuestro derecho hacerlo y lo llevaremos adelante. Iniciemos ya la patriótica jornada de liberar a Venezuela, es nuestro deber.

“En una palabra, mi querido general, yo no conozco más partido de salud, que el de devolver al pueblo su soberanía primitiva para que rehaga su pacto social. Vd. dirá que esto no es legítimo: y yo, a la verdad, no entiendo qué delito se comete en ocurrir a la fuente de las leyes para que remedie un mal que es del pueblo y que sólo el pueblo conoce. Digo francamente que si esto no es legítimo, será necesario a lo menos, y, por lo mismo, superior a toda ley: pero más que todo es eminentemente popular, y, por lo mismo, muy propio de una república eminentemente democrática.”
Simón Bolívar
Carta dirigida a Santander, Octubre de 1826

La Alianza Nacional Constituyente, una vez más, hace un llamado a los factores políticos que han ignorado deliberadamente la vía Constituyente a debatir abiertamente la conveniencia de convocar al Proceso Constituyente Originario para restaurar el orden, la legalidad, la seguridad personal y de los bienes, la paz social y la institucionalidad del país. Del mismo modo hacemos un llamado al Soberano Pueblo de Venezuela a exigirla en virtud de ser este el depositario de la Soberanía y dueño del Poder Originario.

Hoy más que nunca nos encontramos en un Momento Constituyente por cuanto se ha   violado, alterado y desconocido el pacto social de convivencia que fue acordado y plasmado en el texto constitucional de 1999, aceptado y aprobado por gobernantes y gobernados el cual rige la vida Institucional de la República, además se aprecia que los gobernantes sistemáticamente violan y desconocen las normas de convivencia que rigen el contrato social que juraron respetar y cumplir.

“El objeto de un proceso constituyente es establecer un orden racional, claro y estable que evite, en la medida de lo posible, la subversión, el golpe de estado, las intrigas palaciegas, las agitaciones colectivas y los delitos políticos. Un proceso constituyente aparece así progresivamente como una barrera al abuso del poder y como una manera organizada de excluir ciertas formas o ciertos temas de cuestionamiento al poder. Un proceso constituyente es un rito pacificador… es también símbolo de independencia”
Jacques Donnedieu de Vabres
L`Etat, París, 1971

Es  hora de convocar al Constituyente.

Hagamos propio nuestro:

¡Abajo cadenas. ! Gloria al bravo pueblo que al yugo lanzo…!

La Coordinación Nacional de la Alianza Nacional Constituyente

domingo, 23 de octubre de 2016

Firma de la Alianza ANC-NUVIPA

Nota de Prensa





Dos fuerzas unidas por la Constituyente Originaria

La Alianza Nacional  Constituyente ( A.N.C) y el partido  Nueva Visión  para mi País (NUVIPA) se unen para  consolidar   esfuerzos  en pro de un nuevo pacto social y político   encausado   a  la  transformación   del   Estado   y  la  creación  de   un   nuevo ordenamiento jurídico.  Esta acción,  tomada ante la profunda crisis  que atraviesa el país, busca la reconstrucción y reinstitucionalización  de la nación  entre todos los venezolanos.

Consideramos  que esta crisis ha llegado  a niveles   abismales  que se evidencian en  un sin fin  de acontecimientos diarios  que sumergen  al  Estado en  una grave descomposición política,  económica,  social,  institucional,  moral  y ética.  Es  así  que  la continua  confrontación  política-social,   el irrespeto  y   desconocimiento    a los  Poderes Públicos, el incontrolado proceso  inflacionario, el más  alto empobrecimiento  de nuestra población, la incesante violación de los  Derechos Humanos,   el desacato constante y descarado de la Constitución por parte de funcionarios  del gobierno, así como también la criminalización  y persecución  sostenida de la dirigencia opositora, demuestran la ruptura del hilo constitucional de manera flagrante y nos coloca en riesgo de perder la República.

Es por ello  que convocamos  a todos los venezolanos  a participar de forma activa en este plan que asumimos  conjuntamente,  a fin de desarrollar  un auténtico proceso de Reconciliación  Nacional sin Impunidad,  a través de un Proyecto de País donde todos -sin excepción-  podamos  concebirlo  en  democracia,  a  partir  de  una  herramienta constitucional, democrática, plural e incluyente. Por consiguiente la A.N.C  y NUVIPA suscriben  esta  declaración conjunta, a favor de promover  y practicar nuestro derecho a una Asamblea Nacional Constituyente Originaria  como ciudadanos  de esta República, amparados en el principio de Soberanía Popular y en el ejercicio del Derecho Humano a la participación  política,   descrito y garantizado  en los Art.  2, 5, 19, 22, 39, 40, 62, 70, 347,  348, 349 y 350 de la Constitución de la República   Bolivariana  de Venezuela (1999) y en tratados  internacionales acordados por la nación.

Caracas 19 de Octubre de 2016

Video de la Rueda de Prensa de la firma del acuerdo ANC - NUVIPA


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